jueves, 13 de julio de 2017

Este hombre critica la forma actual de dar clase, ¿sería un buen profesor de matemáticas?

Este hombre nos da trucos para multiplicar un número por 11 o por 99, también resuelve un par de acertijos de lógica y critica la forma en que los profesores enseñamos a multiplicar en el colegio.


El vídeo es curioso y correcto matemáticamente hablando pero intenta decir que la forma de dar clase ahora mismo no es correcta cuando el método que dice de multiplicar por 11 o por 99 sólo valen para esos dos números. Por lo tanto, un niño tiene que aprender a multiplicar porque cuando tenga que multiplicar por un número que no sea ni 11 ni 99 no vale ese método. Intenta "vender la moto" con su método como si fuera universal cuando no lo es.

Ahora, si hubiera podido le hubiera comprado el libro de acertijos jejeje.

¿Qué pensáis vosotros sobre él?

miércoles, 12 de julio de 2017

¿Hay que poner límites a nuestros hijos? ¿Hasta dónde deben llegar?

Estas son preguntas que se hacen muchas familias a diario. Hablar de límites es difícil, como difícil es llegar a un consenso en este aspecto. Los límites que marcan los padres otorgan a los hijos sentimientos de seguridad y protección y nos ayudan a regular de forma externa aquellos aspectos de la conducta que aún no saben controlar internamente. Es importante tener claro que los límites no deben ser un impedimento para que una niña o niño desarrolle su personalidad, para que sea él mismo. Más bien al contrario. Son, simplemente, un punto de partida desde el que comenzar a construir todo lo demás.


Si quisiéramos hacer una analogía sencilla, podríamos comparar los límites con la estructura de un edificio. Con ellos, entre otras muchas otras cosas, se construye la estabilidad de los pequeños, se les da unos cimientos seguros para crecer, junto con el cariño y el acompañamiento de los padres. Por tanto, el establecimiento de normas y límites en el contexto familiar supone uno de los factores de protección más significativos a la hora de reducir la probabilidad de aparición de conductas de riesgo.
Antes de establecer unos límites y normas, es fundamental que haya:
  • Acuerdo entre las partes. Es importante que las personas que sean un referente para el niño (las que pasen más tiempo con él) compartan la misma opinión en lo que a límites se refiere. Tiene que haber un consenso para que el niño tenga claro en todo momento lo puede o no puede hacer.
  • Realidad. Las normas han de ajustarse a la realidad del niño. De nada sirve establecer una norma si el pequeño no va a poder cumplirla porque sencillamente, no esté adaptada a su edad.
  • Claridad. Las normas han de ser comprensibles, los hijos deben saber exactamente qué es lo que se espera de ellos y tienen que poder comprenderlas.
    Por ejemplo, si tenemos que corregir varios aspectos, comenzaremos por establecer algunas normas de oro, que dejaremos claras a nuestros hijos y que bajo ningún concepto pueden no cumplirse; por ejemplo: no agredir. Es el límite más claro, y el más importante de seguir.
  • Consistencia. La aplicación de las normas debe ser siempre igual de consistente, independientemente de factores externos, como por ejemplo el cansancio. No es permisible que durante el fin de seamos seamos absolutamente estrictos con ciertos límites y cualquier otro día, porque estemos cansados,  decidamos permitir lo que otras veces no hacemos o gritar a nuestros hijos.
  • Constancia. Es indispensable ser constantes en el tiempo. Si no, el esfuerzo será en vano.
  • Paciencia. Es la regla de oro. Ser pacientes. Confiar en que estamos haciendo lo correcto si lo estamos haciendo convencidos. Habrá días fáciles y días más difíciles, y muchos en los que, quizás, queramos tirar la toalla. En esos momentos, lo mejor es tomar distancia unos instantes, contar internamente hasta diez, y pensar un par de veces lo que vamos a decir y cómo lo vamos a decir.

 Pero no olvides…

  • Encontrar el equilibrio. No podemos permitirlo todo, pero tampoco poner demasiados límites. Tenemos que tratar de encontrar un punto intermedio.
  • Establecer los límites desde un punto de vista positivo, y también tener cuidado con el ‘no’.  Tendemos a utilizarlo mucho porque en los adultos sale de manera instintiva, pero tiende tiende a frustrar más a los pequeños. En su lugar, podemos plantear alternativas. Por ejemplo: en vez de decir “no juegues con el balón dentro de casa” podemos plantear: “¿qué te parece si salimos a jugar con el balón al parque?”. La consecuencia será parecida (o mucho mejor), pero en vez de dar al pequeño una orden que podrá (o no) seguir, le estaremos planteando una alternativa a aquella acción que resulta conflictiva. 
  • Es importante que el niño o niña comprenda el límite, lo interiorice, entienda la razón por la que es importante, y no relegar su cumplimiento a la mera presencia del adulto.
  • Dosifica los límites poco a poco, establece prioridades. No podemos pasar de no tener apenas normas a tenerlas todas. Los niños a estas edades tan tempranas tienen que ir asimilando poco a poco porque precisamente lo que pretendemos es que interiorice el contenido. En cada caso, estableceremos unas prioridades en función de las necesidades que nos plantee cada niño.

¿Cómo establecemos las normas en los primeros años?

Principalmente, la clave está en establecer límites relacionados con las rutinas y hábitos, es decir, aquellos que se relacionan con comportamientos relativos a la comida, el sueño o la higiene. Aunque quizás no entienden todo lo que decimos, sí entienden cómo lo decimos: las entonaciones y la comunicación no verbal (nuestros gestos) son importantísimos.

¿Y cómo actuamos ante una situación de oposición?

En ocasiones, los pequeños pueden oponerse a las normas mediante insultos, malas contestaciones, rabietas, pataletas, gritos… Llegados a este punto (que llega más pronto que tarde), es relevante tener en cuenta varios aspectos:
  • No debemos nunca responder de la misma manera, nunca con insultos, gritos o malas contestaciones. 
  • Hay que expresar tranquilidad y reflejar la situación. Si un niño observa que el adulto pierde los nervios, seguramente ello le genere aún más intranquilidad.
  • Es importante manifestar nuestro desacuerdo e indicarle cuál debería ser su conducta, así como hacerle saber cuáles serán las consecuencias. Por ejemplo, que “si pegas a tus amigos nos tendremos que ir a casa”.  Debe saber que el límite establecido tiene una razón de ser y un porqué.  
  • Pero sobre todo, hay que darle tiempo de reflexión y ejecución de la norma. No podemos esperar que respeten los límites a la primera. Así que, de nuevo, la clave de todo está en ser consistentes y tener paciencia. Mucha paciencia.

Autora: Elena Rodríguez Fernández
Fuente: pequeñoensanche

martes, 11 de julio de 2017

"Piper", el último corto de Disney Pixar


El último corto de Disney Pixar se llama "Piper".

Piper es dirigido por Alan Barillaro y producido por Marc Sondheimer. Dura seis minutos y el protagonista de la historia es un correlimos, una pequeña ave de zonas húmedas.


El film tiene una animación impresionante. Los detalles del ambiente, tanto los granos de arena de la playa como el agua del mar, tienen un realismo espectacular.

“Esta es una historia sobre conquistar y superar tus miedos personales, en este caso el agua”, explicaba Barillaro.
“También hay un aspecto sobre los padres, algo que es personal para mí. Dejar a tus hijos crecer, cometer fallos y no merodear alrededor de ellos. La madre de Piper es el tipo de progenitor que me gustaría ser: estando ahí para tus hijos, pero dándoles espacio para crecer”.

lunes, 10 de julio de 2017

Los resultados del informe PISA de 2015 por comunidades

Aquí están los resultados del informe PISA que se hizo en 2015 y estos son los resultados por comunidades:

Castilla y León, Madrid y Navarra están en las primeras posiciones.

Andalucía, Extremadura y Canarias están en las últimas posiciones.

Se pueden hacer muchas lecturas y se han oído bastantes ya.

¿Qué opináis de estos resultados?

viernes, 7 de julio de 2017

Guía para el uso del móvil en verano



- ¡El verano es diversión!: Tengo más tiempo, pero no lo invierto todo en mi 'smartphone'. Hago otras cosas con mis amigos y familia: picnic en la piscina, torneos de mi deporte favorito, palomitas y peli, fiesta 'water battle'...

- Calma, que no hay prisa: El móvil no se va a escapar. Tengo que aprender a disfrutar de mi tiempo libre y no estar siempre pensando en lo mismo. ¿En invierno tengo prisa por hacer los deberes?

- ¡La amistad es mucho más!: Además de conectar con mis amigos por redes sociales y WhatsApp, ¿qué tal si quedo con ellos para hacer algo más que intercambiar mensajes o fotos? No está mal, pero...

- Me aburro, ¿hablamos?: Para esos ratos aburridos, puedo aprovechar para hablar con mi familia, contarles cosas sobre mí, e incluso enseñarles por qué me gusta tanto mi móvil. Igual acaban comprendiéndome.

- ¡Me mantendré a salvo!: Como pasaré más tiempo con mi móvil, descubriré 'apps' nuevas o solicitudes de amistad de personas desconocidas. No me puedo olvidar de las normas básicas de seguridad.

- Ratitos de desconexión: Los respetaré porque son necesarios para mí y para mi familia. En las horas de comida, en los paseos por la playa, mientras vamos a tomar un helado al parque o vemos la tele juntos.

- ¡Muy importante dormir!: No me llevo el móvil a la cama. Lo dejo cargando en un lugar visible y evito mirarlo en mitad de la noche. Si no, al día siguiente estaré agotado y no podré disfrutar a tope de todo.

- Smartme Family, 'okey'!: Si mis padres me lo piden, mantendré instalada la 'app'. Así podré medir cuánto paso conectado al móvil y gestionarlo por mi cuenta. Dominaré a mi 'smartphone' en lugar de él a mí.

- ¡Ganaré la batalla!: Haré un uso responsable. Sé cuándo me estoy pasando, no me esconderé tras la pantalla. Aprovecharé las cosas chulas y multiplicaré mis planes. ¡Que es verano!

miércoles, 5 de julio de 2017

12 métodos para usar twitter en la educación

  1. Tablón de anuncios: En vez de enviar un email a cada uno de los alumnos, podemos aprovechar las posibilidades de Twitter para ir publicando novedades con respecto al curso que pudieran interesar a los estudiantes. Cada uno de ellos debería convertirse en seguidor del profesor. Para diferenciar unas publicaciones de otras, se podría añadir un hashtag que incluya la asignatura y el curso, algo como #Matematicas1Bac.  


  1. Resúmenes: Es muy frecuente mandar como tarea la redacción de resúmenes que sintetizan las ideas principales de un determinado texto. Si la intención final de estas tareas es la de que el alumno aprenda a sintetizar, los tweets pueden ser potentes herramientas para desarrollar esta capacidad. Por ejemplo, se podría mandar un resumen de una obra concreta en un determinado número de tweets. Es difícil ver a chicos trabajando a fondo en el resumen de un libro o de un artículo, pero lo cierto es que lo hacen a diario cuando publican cosas en Twitter.

  2. Compartir enlaces: Con la llegada de Internet, el encontrar información sobre un tema concreto es algo que se ha hecho muy sencillo. Algunos profesores ven esto como algo negativo, pues reduce la cantidad de esfuerzo que tiene que dedicar un alumno a la investigación sobre ese tema. No obstante, se puede aprovechar esto. Se puede asignar a cada alumno una cantidad de tweets semanales donde compartan con sus compañeros enlaces interesantes sobre un tema concreto que se esté tratando, y que no se repita este enlace entre los compañeros. Así, se consigue una gran cantidad de información y si esta tarea es puntuable, es muy probable que el alumno lea el contenido. No hay que olvidar el hashtag apropiado sobre el tema que se esté tratando, para que todos los alumnos puedan ver lo que publican los demás.

  3. Seguir a un personaje conocido: Se puede asignar un personaje famoso sobre una temática concreta a cada alumno. Y este tendrá que seguir en Twitter y documentar su actividad, para exponerla después en clase. Es una forma fácil de hacer que se metan en el ambiente de la asignatura de una forma sencilla y que lleva muy poco tiempo, y que es muy cercana para los jóvenes.

  4. Representa a un personaje: Para asignaturas de historia, literatura o, en general, cualquiera relacionada con algún aspecto histórico, se puede asignar a cada uno de los alumnos un personaje histórico. Su tarea sería documentarse acerca de él, y crear una cuenta en Twitter, donde iría twitteando publicaciones metiéndose en el rol de cada personaje. Es ideal para asignar personajes contemporáneos a los alumnos, de tal forma que incluso se puedan comunicar entre ellos representado cada uno su papel.

  5. Hashtag del día: Al igual que ocurre con los programas de televisión, puede ser genial empezar cada clase escribiendo en una esquina de la pizarra el hashtag de esa clase. Ya sabemos que los alumnos usan el móvil en clase, así que, ya puestos, que lo usen para comentar ya con el hashtag. En cualquier caso, ese hashtag duraría hasta la clase siguiente, de tal forma que por la tarde y al día siguiente, se podría seguir comentando y opinando. Esto generaría debate entre los alumnos y el profesor, les haría meterse en la clase, y encima, con el tiempo, la atención prestada en clase sería mayor, para poder participar en estos debates. Básicamente, les ponemos fácil el meterse dentro de la clase. En vez de esperar que ellos decidan atender y hacer el esfuerzo, se lo acercamos.

  6. Trabajos colaborativos: Si se establece un orden, se puede conseguir que entre todos se realice un trabajo completo. El profesor continúa hablando sobre un tema determinado, con el hashtag correspondiente. El primer alumno establecido según el orden, continúa con un tweet. El siguiente tiene un o dos minutos para escribir un tweet ampliando la información del anterior. Y así sucesivamente, si alguno tarda más, se pasa al siguiente alumno. Con esto, conseguimos que un grupo entero de alumnos esté prestando atención a lo que publican los demás, a la vez que investiga qué va a aportar él con su publicación.

  7. Traduciendo frases: En las asignaturas de idiomas, podría ser muy útil que el profesor lanzara preguntas a los alumnos y que estos tuvieran que traducirlas, o contestarlas en el idioma correspondiente. Incluso se podría iniciar una conversación completa en ese idioma.

  8. Amigos extranjeros: Siguiendo en la misma línea, el trabajo podría consistir en encontrar un usuario que hable un idioma extranjero, y conversar con él regularmente. Es muy interesante, ya que el profesor es el que puede estipular la cantidad de tweets que deben compartir, la cantidad semanal o diaria, cuándo lo deben hacer, etc. Además, es un trabajo que el profesor podrá después revisar en cualquier momento, y de una manera muy cómoda.

  9. Resumen del día: Si no se quiere centralizar la enseñanza tanto en un medio como Twitter, se puede empezar por métodos complementarios, como por ejemplo, lanzar un resumen de lo que se ha dado en la clase a través de varios tweets. Los alumnos solo tendrán que seguir al profesor para ver lo que este publica. E incluso podrían combinarse unas cuantas variables para crear un hashtag sencillo que incluya el curso, el grupo, la asignatura y la fecha de la clase, algo como #Mate16marzo2esoB.

  10. Comunicarse con otros grupos: Se puede impulsar el debate entre clases creando discusiones que involucren a distintos grupos de la misma escuela, e incluso de otras distintas, en sesiones supervisadas virtualmente por los profesores que la concertaran. Sin duda, tendría mucho aliciente para algunos alumnos el poder discutir o debatir con alumnos de otras clases e incluso centros.

  11. Informando a los padres: Y no hay que olvidar que Twitter es un medio muy útil para comunicarse. A muchos padres les interesaría poder saber qué temas están tratando sus hijos en clase. Si los padres siguen al profesor, este podrá publicar lo que se está dando en cada clase. Por no hablar de la posibilidad de informar de las faltas de los alumnos de una forma directa.

Fuente:ganbeta

martes, 4 de julio de 2017

Running and reading, las claves del éxito de la vida para Will Smith



Las claves del éxito de la vida para Will Smith son el "running" y el "reading", interesante reflexión de por qué estas dos acciones son tan importantes.

lunes, 3 de julio de 2017

¡¡Cada vez hay más libros de educación!!

El otro día pasé por El Corte Inglés y siempre que paso por la zona de libros me hace mucha ilusión ver mi libro en la estantería. Es una ilusión que no se me quita, pase el tiempo que pase y ver ahí mi pequeña gran obra "Las aventuras de un profesor novato".


Estaba al lado de otro libro "Anécdotas de un profesor de secundaria" que tiene buena pinta. Yo no lo he leído (todavía) pero me lo leeré porque parece gracioso.

Es un lujo ver cómo se van publicando cada vez más libros de educación y esto es muy bueno. Es bueno que se hable de educación, que se lea educación, que se hable en la radio y en la televisión sobre educació y que se vaya poniendo a la figura del profesor donde corresponde.

Hace unos años un profesor que empezaba en esta profesión no tenía apenas ningún libro que consultar para ver la experiencia de docentes anteriores en un aula y leer consejos que les pudieran ayudar en los comienzos donde, cuando todos hemos pasado, nos hemos visto bastante desprovistos de herramientas de cómo controlar un aula, de cómo hablar correctament y de mil dudas más que te surgen cuando entras en un aula con 30 adolescentes.