martes, 16 de agosto de 2011

Reflexiones del Camino de Santiago

Acabo de terminar el Camino de Santiago y voy a escribir varias cosas que me gustaría compartir con vosotros…empezaré con las reflexiones y ya iré subiendo las etapas más detalladas estos días.


Si tuviera que resumirlo diría que el Camino de Santiago es una experiencia única, es algo que se aparta de la rutina, de lo corriente, del estrés de la ciudad en la que aprendes muchas cosas y de la gente que tienes alrededor.

El ambiente que hay es genial…la gente es super abierta y super maja. La gente va allí y está igual de mal que tú, igual de lesionada por lo que la gente te ayuda en todo, te deja algo de betadine, de gasas, de compeed, no hay egoísmo, todo es compartir y solidaridad…todo el mundo te deja, te ayuda, te anima y eso es genial. Es una pequeña familia que comparte un destino final…llegar a Santiago…y la verdad es que todo el mundo, pese a las adversidades, llega…TODO.

Raquel, una chica de 20 y pocos años, el segundo día tenía una ampolla que le cubría la mitad de la planta del pie…y cuando la vi dije: pobre, esta chica mañana se va a casa, es imposible que siga…pues siguió…siguió…le dolía pero al empezar a andar el dolor se iba yendo y al final, etapa a etapa, llegó a Santiago…visitando al enfermero o protección civil de cada pueblo al que llegáramos para que le curaran pero sin quitar la sonrisa de su cara y con un par de huevos que ya me gustaría a mí ver a muchos de nosotros si hubiéramos llegado en su situación…

Alberto, un amigo mío que se fastidió la rodilla en  la segunda etapa pensábamos que no podía seguir…estaba fatal y estuvo toda esa tarde con hielo en la rodilla y tomando nolotil…pues llegó…y a bastante buen ritmo…

Todos teníamos cosas, ampollas, dolores musculares, pinchazos en las piernas, las rodillas doloridas, los tendones de Aquiles...cada uno tenía sus cosillas pero todos supimos llevarlas lo mejor que podíamos y el ver que todos los demás pueden te hacen que tú también puedas y coger ánimos y continuar.

Cuanto más sufres en el camino más valoras el esfuerzo realizado y ves que tu cuerpo tiene un límite superior al que tú crees…y que con el apoyo de la gente todo es posible.

Aprendes que puedes vivir con 2 camisetas, 3 pantalones, 3 calcetines, 3 calzoncillos, una sudadera, un neceser y un saco de dormir…lavando la ropa al llegar y poniéndote la que está limpia (o medio limpia) puedes aguantar lo que te echen. Duchándote en duchas comunes, a veces el agua super fría, a veces sin papel en el baño, sin gel…pero cuando llegabas a un albergue con agua caliente y una cama te sentías en un hotel cinco estrellas.

Aprendes a valorar muchas cosas, que puedes vivir sin muchas de las cosas que tenemos y que la gente tiene un espíritu solidario increíble…

No pasaba una persona que te adelantaba en el camino sin decir la típica frase “Buen camino” o darte ánimos o unos buenos días de educación…hablabas con cualquiera y compartías cinco minutos en tu camino preguntándole cómo andaba con las ampollas y desde donde venía y todos éramos una gran familia en la que no había egoísmo ni malas caras ni una mala contestación…y eso que teníamos muchos km a la espalda.

La llegada a la plaza del Obradoiro también fue muy emocionante…llegamos todos juntos y es una sensación de satisfacción increíble de ver que al final has conseguido el reto que te habías planteado…que ha habido días en los que has estado muy mal física y mentalmente pero al final has salido adelante y has tirado y has llegado con la gente que empezaste.

Al llegar a la plaza tiramos los bastones, tiramos las mochilas y nos abrazamos todos y fue muy emocionante. También lo fue el luego ir encontrándote a los demás peregrinos por la ciudad y darles un abrazo compartiendo tu felicidad con ellos de haberlo conseguido.

El estar allí es como un mundo aparte…es una minifamilia con la que compartes muchas cosas durante varios días, compartes emociones intensas, compartes dolor, compartes sufrimiento, compartes alegría e ilusión y al final las risas que te echas con la gente y los momentos que pasas con ellos son los que te hacen seguir para adelante y si ellos pueden tú también puedes.

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Aparte de todos los paisajes que puedes ver que son increíbles y que si no estás acostumbrado a ver campo y eres más de ciudad vas a alucinar con la de bosques, caminos, puentes, granjas, animales y demás que vas a ver…la experiencia en sí es muy gratificante: los albergues, compartir con la gente muchísimas cosas, el madrugar, el sufrir las ampollas y dolores musculares, la felicidad de ir avanzando en tus etapas y sobre todo el buen ambiente que hay en el que todos ayudan a todos y se sienten igual que tú.

"El dolor es algo temporal, la gloria es para siempre"

12 comentarios:

ana dijo...

que envidia!!!

Anónimo dijo...

sin duda alguna ,no se puede explicar mejor de lo que lo has hecho,un besazo guapo

Anónimo dijo...

tu reflexion es genial, creo que todos sentimos exactamente lo que has escrito, gracias por revivirlo!!!!

Pablo dijo...

No sé quienes sois porque no habéis puesto vuestro nombre pero supongo que seréis del gran grupo que hicimos :)

Besazos y pronto subiré más cosas ;)

asun dijo...

Yo llegue el 15 de agosto a Santiago, desde Leon 10
dias. Lo que describes es autentico, asi me senti yo esos días, dentro de una gran familia. A pesar del dolor de ampollas y contracturas nunca se me quito la sonrisa, porque estaba haciendo algo que verdaderamente queria. El camino es una enseñanza de vida. Un saludo

El blog que te hará pensar dijo...

Muchas gracias por comentar asun, cierto que es una enseñanza de vida, deberíamos ir todos cada cierto tiempo para darnos una cura de humildad :)

Anónimo dijo...

Gracias miles, pues leyendo tu relato, me has hecho revivir mi experiencia de hace quince años . Solo remarcar que a mi...cuando llegue a la plaza, me ocurrió lo mismo tiramos todo y nos abrazamos..pero el sentimiento de felicidad fue al mismo tiempo de mucha, mucha tristeza,e incluso rabia, pk me di cuenta...que empiezas todo con una unica obsesión...llegar al final, crees q eso es la SATISFACIÓN...y cuando lo consigues te das cuenta que la felicidad, es la suma de los mini-momentos que suceden hasta finalizar el viaje...y esa sensación de esa aventura en concreto con la llegada a la plaza..."TERMINA"...
De ahi aprendi, a saborear el ahora...en la vida, y ha serenarme en cada experiencia, fijando mi mirada en mis cada chiqui-pasos...dejar de fijarla en el final del horizonte...pues el dia a dia pasaria como los agujeros negros en el espacio...

El blog que te hará pensar dijo...

Totalmente de acuerdo, nos enfocamos en la meta, en el destino, pero la felicidad son los buenos momentos que pasas durante la trayectoria a esa meta.

Es un gran aprendizaje el que dices, valorar más esos pequeños pasos y pequeños momentos que tenemos en la vida, porque al llegar a la meta es un instante y se va, se esfuma, se acaba...

Los "chiqui-pasos" que dices son muchos más y por lo tanto más momentos para disfrutar de la experiencia.

¡Un abrazo!

maalicia dijo...

voy a ir a Santiago, salgo de Sarria, son solo 7 dias, pero ya los disfruto con sus comentarios, si tienen algo que recomendarme, se los agradezco, Maria alicia

maalicia dijo...

hola, voy a santiago, salgo de Sarria, solo 116 Km, inicio 16 octubre, lei sus comentarios, que me recomiendan llevar, ya que ustedes ya recorrieron ese tramo. Y como prevenir lo mas que pueda las ampollas.

maalicia dijo...

hola, voy a santiago, salgo de Sarria, solo 116 Km, inicio 16 octubre, lei sus comentarios, que me recomiendan llevar, ya que ustedes ya recorrieron ese tramo. Y como prevenir lo mas que pueda las ampollas.

El blog que te hará pensar dijo...

Hola Maria Alicia, te recomiendo que leas los posts que hice en el Camino de Santiago y después de él donde aconsejo las cosas que hacen flta llevar en la mochila y las aventuras que pasé allí.

http://elblogqueteharapensar.blogspot.com.es/search/label/Camino%20de%20Santiago

¡Buen camino!

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